El Río Guarinó es un río del centro de Colombia, nace en la vereda El Páramo del municipio de Marulanda, en la Cordillera Central, comprende sistemas geográficos de montaña y valles aluviales, con un recorrido general occidente-oriente, hasta verter sus aguas en el río Magdalena a 187 m s.n.m, en límites de los municipios de Honda y La Dorada. [1], [2]
| Río Guarinó | ||
|---|---|---|
| Ubicación geográfica | ||
| Cuenca | Magdalena | |
| Nacimiento | Vereda El Páramo (Marulanda) | |
| Desembocadura | Río Magdalena | |
| Coordenadas | 5°17′09″N 74°44′06″O | |
| Ubicación administrativa | ||
| País |
Colombia | |
| División |
| |
| Cuerpo de agua | ||
| Longitud | 121 km | |
| Superficie de cuenca | 838,3 km² | |
| Caudal medio |
24 m³/s en Victoria, Caldas, sitio de desviación, 54,2 m³/s cerca de desembocadura | |
| Altitud |
Nacimiento: 3.150 m s.n.m Desembocadura: 187 m s.n.m | |
La cuenca del río Guarinó, con un área total de 838 km², está conformada por 21 subcuencas, correspondientes a tributarios directos del río Guarinó, y 15 microcuencas, para un total de 33 unidades hidrográficas. Las principales se listan a continuación. [3]
A 29 km de su desembocadura en el río Magdalena, el río Guarinó es desviado, desde 2010, parcialmente hacia el embalse Amaní de la Central Hidroeléctrica Miel I que se sirve de los caudales de los ríos Moro y La Miel, este último afluente también del Magdalena. El trasvase del río Guarinó desvía un caudal promedio de 28,17 m³/s, la concesión exige caudales de conservación o remanentes de 10,5 m³/s durante los meses húmedos y de 17,3 m³/s, durante los meses de bajas precipitaciones en la cuenca, diciembre a marzo y junio a agosto, denominados de meses de verano en Colombia; en el primero de estos períodos, entre enero y marzo, ocurre el fenómeno de subienda: migración ascendente de peces potamodromos de varias especies para reproducción (desove) o alimentación (depredación de las especies que migran a desovar), durante la época de bajos caudales; la migración se origina en los lagos de la planicie aluvial (ciénagas) del tramo bajo del río Magdalena, ascienden por los afluentes de montaña, como el Guarinó, hasta ca. 500 m s.n.m. hasta donde la pendiente fluvial lo permite. Los alevinos (larvas recién nacidas) son arrastradas por las aguas altas durante los meses siguientes y reingresan a las ciénagas de la planicie aluvial; esta migración inversa se denomina bajanza. El trasvase generó protestas populares por las consecuencias ambientales negativas, en particular sobre las migraciones de peces y la disminución de caudales de estiaje aguas abajo de la desviación; no obstante la autoridad ambiental nacional otorgó licencia a las obras de desviación y a la operación del trasvase.[4]
Referencias: